Cuidado con la saturación.

Cuando el revelado de fotografías se realizaba en un laboratorio químico, un/a profesional tomaba los carretes de película y entregaba la película revelada con sus copias en papel. El fotógrafo/a al ver una foto desenfocada, poco contrastada, con colores apagados,etc no tenía más remedio que mejorar en la próxima sesión de fotos esos parámetros en los que había fallado. Añadiendo un filtro adecuado o por ejemplo levantándose más temprano para hacer ese amanecer que había imaginado y que al ver la foto en papel le dejó decepcionado.

Al pasar de la película a la tarjeta de memoria nos tuvimos que hacer cargo del trabajo de revelar las imágenes. Empezamos a ‘’trastear’’ en el ordenador con el color, la saturación, las curvas o el uso de capas y máscaras. Empezábamos a tener la posibilidad de dejar las imágenes completamente a nuestro gusto. Al principio empezaron a proliferar en las redes sociales imágenes en HDR llevadas al extremo que convertían cualquier paisaje natural en imágenes horriblemente artificiales, zonas exageradamente enfocadas, colores saturados y reventados, etc. Aunque por suerte, mucho de todo esto ha ido desapareciendo, hay algo que persiste en muchas de las fotos que se ven por las redes, especialmente en algunas como instagram o 500px y es la saturación excesiva.

Una de las razones por las cuales vemos tantas fotos sobresaturadas es la intención de destacar entre las miles de imágenes que suben cada día a internet. Una foto subida a una red social tiene que competir con muchas otras que se muestran en el mismo instante, la mayoría de las veces se ven en un Smartphone en una pequeña cuadrícula, esto lleva a muchos/as a subir la saturación para que su imagen destaque. Si al final consiguen llamar la atención y recibir más ”me gusta” aumentan su adicción a la saturación.


La saturación puede ser algo muy atractivo cuando la naturaleza la produce. Los colores vibrantes que iluminan un cielo al amanecer tienen el tono y el rango dinámico suficientes para crear una gran imagen, incluso a veces hay que reducirla para darle a la fotografía un aspecto más natural.
Aun así hay algunas fotos que pueden mejorar con un ligero aumento de la saturación pero siempre con prudencia. Si nos pasamos la imagen pierde y se convierte en un puñado de manchas de colores que asustan más que atraen.